Nuestra historia

Volviendo a los orígenes

Más de ciento veinte años abriendo las puertas a los viajeros

Una casa de acogida desde sus inicios

Situada en el corazón de Hostalets de Bas, su historia comienza en 1905, cuando se construye junto al antiguo "Camí Ral" (Camino Real), la vía que unía Olot con Vic. En aquella época, los viajes se hacían a pie o con animales, y muchas personas encontraban aquí un lugar donde descansar antes de continuar el camino. Can Calet nació como un pequeño hostal, una casa abierta a los viajeros donde compartir una comida, una conversación y el calor del hogar. Desde sus inicios, esta ha sido una casa de acogida.

El origen de un nombre

Interior tradicional con productos artesanales y ambiente rural

Una casa de trabajo, esfuerzo y vida

El alma de Can Calet

Cada espacio de la casa conserva una parte de su historia y rinde homenaje a las personas que más contribuyeron a construirla. Por este motivo, los alojamientos llevan su nombre.

Ca la Maria

Homenaje a la abuela Maria, gran anfitriona y apasionada de la cocina, que convirtió la tienda en un espacio de confianza y proximidad.

Descubre Ca la Maria

Can Joan

Recuerda al abuelo Joan, ganadero, hortelano y amante de la pintura, que contemplaba la Vall d'en Bas y Falgars desde estas ventanas.

Descubre Can Joan

Ca la Sat

Una persona muy especial que llegó para trabajar y se convirtió en una más de la familia. Su bondad inspira este espacio.

Descubre Ca la Sat

La Suite

Ocupa un lugar donde se guardaban muebles y objetos familiares. Algunos de ellos han sido restaurados y hoy vuelven a formar parte de la casa.

Descubre La Suite

Un nuevo capítulo

Can Calet ha sido hostal, carnicería, tienda de comestibles, obrador, hogar familiar y punto de encuentro de muchas generaciones. Hoy inicia una nueva etapa convertida en cuatro alojamientos turísticos, pero manteniendo intactos los valores que siempre la han definido: la hospitalidad, el esfuerzo, la proximidad, el respeto por el territorio y el aprecio por las personas. Más de ciento veinte años después de que los primeros viajeros pernoctaran aquí, esta casa continúa haciendo lo que mejor sabe hacer: abrir sus puertas y acoger personas.

"Cada generación ha cuidado esta casa. Hoy abrimos sus puertas para que tú también formes parte de ella."

— Miquel y Núria, custodios de una casa con más de ciento veinte años de historia.